Hola! Siempre he imaginado lo maravilloso que sería tener una plataforma donde contar nuestra historias. Llevo mucho tiempo queriendo expresar algo que me ocurrió. Advierto que hablaré sobre relaciones tóxicas y abuso sexual.
Cuando tenía 15 años conocí a un chico y rápidamente nos hicimos pareja. Desde el inicio había algo que no estaba bien, algo me hacía tenerle rechazo y no pude identificar que era. No quería estar a solas con el, evitaba ciertos lugares y cada vez que nos veíamos pasaba mucha ansiedad.
Con el paso del tiempo he sido consciente que sufrí manipulación y coerción para mantener relaciones sexuales. Desde el inicio él estaba obsesionado con el sexo y quería perder ya la virginidad ya que ambos éramos vírgenes.
Alquilamos una habitación de hotel para pasar la noche por insistencia suya. Cuando llegó el momento de mantener relaciones, yo me puse muy nerviosa y mi cuerpo respondió de tal manera, poniéndose muy tenso y cerrándose (no me cabía ni un dedo). Yo le pedía que esperara, que me dolía mucho, pero él seguía intentándolo a la fuerza, agarrándome fuerte y arrastrándome hacia donde él quería. Me puse a llorar, al borde de un ataque de nervios y en vez de consolarme o preocuparse por mi, se molestó. Me dijo textualmente “Si no follamos al menos me la chupas” “Mañana por la mañana lo volvemos a intentar, no hemos pagado la habitación para nada”. Yo simplemente callé y asumí mi papel. Era su novia y tenía que darle lo que quería.
Esto ocurrió en numerosas ocasiones, pero no lograba penetrarme porque sufría de vaginismo. Pero un día en que ambos habíamos bebido y yo estaba muy ebria, aprovechó mi confusión y debilidad para hacerlo a la fuerza. Lloré y le dió igual. Me dijo que tenía que aguantarme, que el sexo dolía. Perdí la virginidad y lo supe porque después vi una mancha roja en la sábana.
En otra ocasión le dije que no me apetecía tener sexo ya que estaba cansada, pero no me importaba que me tocara si él quería. Al final se acabó subiendo encima de mi y me penetró. Yo me quedé inmóvil sin saber que hacer, me hice la dormida para no pasar tanta vergüenza. Al día siguiente le dije que estaba mal lo que hizo, su respuesta fue “Me di cuenta de que no querías, pero no iba a parar”.
En otra ocasión se corrió en mi boca cuando le dije que por favor no lo hiciera. Se enfadó por vomitar después y manchar el suelo.
Yo odiaba el sexo, pero se lo daba para que no hubiera consecuencias negativas. Nunca disfruté con el, en el fondo siempre sentía que era una obligación.
Pero esto NO es normal. Me costó años comprenderlo, pero ahora lo sé. Que sea tu pareja no significa que tengas que darle sexo cuando y como quiera. Es algo de dos, donde si o si ambas partes deben querer hacerlo. Nunca está de más un “¿Te apetece?” “¿Quieres?” “¿Puedo?” “Cuando necesites parar dímelo”.
A día de hoy sigo traumatizada, mis relaciones nunca han vuelto a ser normales, soy hipersexual y a la vez tengo rechazo al sexo. Pero se que hacer con todo esto y convertirlo en mi propia lucha. Soy mucho más que lo que hizo conmigo.