A mí también.
A los 6 años, un señor mayor me perseguía y me tocaba, yo estaba confundida, no sabía si era normal o si no estaba bien mentalmente, así que decidí que cada vez que le viese me iría corriendo.
A los 8, dos chicos que tendrían 15 me persiguieron y recuerdo que uno de ellos consiguió tocarme, me quería ir a casa y me puse a llorar. Me pidió perdón.
A los 10, mientras sacaba al perro un hombre de unos 70 años me hizo preguntas íntimas, estaba muy asustada así que intentaba no mirarle la cara y me fuí a casa llorando.
A los 11, alguien muy importante para mí me llamó gorda.
A los 12, unos chicos no me miraban a los ojos cuando me hablaban y hacían comentarios que me ofendían. Un hombre me ofreció dinero a cambio de sexo.
A los 13 me amenazaron con agredirme sexualmente y un hombre mayor me ofreció caramelos a cambio de que le dejase tocarme.
A los 15 un grupo de chicos me siguió por la noche y me voceaban las cosas que me harían.
A los 16 abusaron de mí.
A los 17 un señor me acorraló en la parada del bus. Me quedé bloqueada. Yo miraba a las personas que pasaban buscando apoyo, ayuda. Recuerdo que me miraban pero, como siempre, nadie hizo nada.
A mí también me han acosado, me han acorralado, han abusado de mí y me han hecho pensar que fue mi culpa.
A mi también me han jodido la vida.
Nadie volverá a hacerlo nunca.