He querido denunciar este caso legalmente desde hace un año, que me enteré que aunque hubiera pasado tiempo se podía. Por otra parte también siento que estoy tranquila al no tener que emprender ningún trámite legal con todo lo que el proceso conlleva. Ya pasó mucho tiempo (como 6 años) y pierdes las ganas que tienes en un primer momento donde no tienes información, tardas en procesar y te sientes desprotegida.
Mi intención es desahogarme y animar a que si a alguna más le ocurrió pueda contarlo, denunciarlo a tiempo si así lo quiere, ayudarnos, escucharnos y apoyarnos entre todas.
Y sobretodo, validar todas las experiencias por “pequeñas” que aparenten ser en un primer momento.
En bachiller tenía un amigo muy cercano al que le dejé claro varias veces que sólo éramos amigos. Y llegó un día en que hicimos una quedada entre varios amigos y nos quedábamos a dormir en una casa suya. Yo confiaba en él y no me importaba dormir en la misma cama, de hecho me apetecía porque le tenía cariño, como amigo, sólo como eso, claro. Ese fue el problema, al parecer el estaba “enamorado“ de mí. Pongo las comillas porque no creo en el amor de una bestia. Recuerdo que empezó a tocarme sin consentimiento y a pesar de haberle dicho que no, no paraba. Se la sacó y puso mi mano ahí. Me intento besar en la boca y me besó el cuello… Mi cuerpo desde el minuto uno estaba muy tenso. Sabéis esto que dicen de que en situaciones extremas tu cuerpo tiene 3 respuestas: huir, pelear o quedarte inmóvil? a mí me pasó lo tercero. El caso es que me estuvo tocando un tiempo hasta que vio que pasaban los minutos (que para mí estaban siendo eternos y solo quería que terminaran) y yo no hacía nada y ya dejó de tocarme y se fue a dormir. Fue como ver un animal sin ningún tipo de control ni raciocinio, pero con un hombre que debía de tenerlo. No se cuánto duró la interacción pero para mí fue eterna. Yo tenía sólo 18 años.
A la mañana siguiente no sabía cómo reaccionar. Por la mañana se había levantado antes que yo, yo estaba tirada en la cama y se abalanzó sobre mí para darme un beso. Me quedé bloqueada de nuevo sin poder moverme, otro amigo que estaba allí lo vio porque se reflejaba la escena justo en una lámpara. Durante toda esa mañana yo no sabía que me pasaba solo que estaba enfadada con él y que no quería acercarme.
Después de eso yo tenía que seguir viéndole porque estudiábamos juntos. El intentó hablar conmigo varias veces y yo no sabía porqué pero no podía perdonarle ni quería hablarle. De primeras ni si quiera procesaba lo que había ocurrido. Solo sabía que algo estaba mal, y tardé como una semana sin no recuerdo mal en procesar todo lo ocurrido. Cuando me di cuenta y pude verlo todo con claridad se lo expresé con bastante rabia. Él me dijo que pensaba que cuando le dije que no “había sido un ‘no’ de resignación"… se exculpó varias veces y yo me sentí super rara. Pero sabía que yo tenía razón en la cuestión, que estaba tiesa durante toda la interacción y que se notaba que no quería hacer nada con él a parte de dejarlo claro.
Respecto a más interacciones con este animal el dejó de ir a clase por otras causas y por mi suerte, pero me dejó un vaginismo que me duró meses. Estuve mucho tiempo sin poder disfrutar de relaciones sexuales mientras él, tan tranquilo, seguía con su vida. Creo que esa es de las peores rabias que te quedan dentro. Saber que el tío se ha exculpado, se siente tranquilo, sigue pudiendo vivir tan campante y tranquilo, sigue pudiendo volver a repetirlo, sigue pudiendo tener sexo, que, quieras que no, es muy impotente saber que no puedes disfrutar de las relaciones porque cuando vas a tener penetración tu vagina se cierra completamente. Y cuando van a hacerte dedos igual. Al final te pueden incluso quitar la capacidad de disfrutar. Tuve la “suerte” de que con los meses fue a menos. Después de eso hay varias veces que se me cerró y sabía que tenía que ver con eso. Creo que es algo que tengo que revisar porque al final no deja de ser psicológico. Espero que ser tan explícita esté bien también. Creo que es complicado de digerir, no tanto como vivirlo, pero importante de compartir. Y sobretodo que por ese entonces yo era más pequeña, tardé mucho en procesar lo que había ocurrido y pensaba que porque “sólo”: “me había tocado” “hizo que le tocara ahí" “intentará besarme” y no metérmela directamente no había sido una agresión. Nadie me había enseñado sobre eso, ni sobre como podía afectarme, por eso tardé quizá tanto en procesarlo.
Agradezco mucho que se cree este espacio porque ahora me siento más en calma de poder expresar esto en alto, de validar al expresarlo a mi yo de 18 años que pensaba que no había sido para tanto a pesar de quedar afectada durante seis meses o más en lo sexual y mentalmente más tiempo. Fue una agresión y me afectó. Esa es la realidad.
Tu testimonio es válido por “pequeño” que parezca. Nunca es pequeño. Ahora puedo decir que no fue poco. Fue lo que fue. Y tenía todo el derecho a odiarlo y enfadarme. Y a todo lo que sentí.
No es justo vivir esto, como tampoco lo son todas las consecuencias que acarrea en la vida de una.